El 13 de noviembre hemos celebrado una jornada de Buenas Prácticas, sobre el proceso de profesionalización que ha llevado a cabo Iruko Berri.
En ésta a la que han asistido empresas socias de Goierri Valley, Andoni Sanchez, gerente de Iruko Berri, e Irune Arizkorreta, Carlos Díaz y Raúl Pérez de P360, han compartido su papel en el proceso.
De la artesanía a la profesionalización
En el corazón de Gipuzkoa, Iruko-Berri, una empresa especializada en construcciones metálicas con clientes de renombre como CAF e Irizar, se encontraba en una encrucijada. A pesar de su potencial, la organización mostraba signos de desgaste: procesos desordenados, estructuras difusas y una visión estratégica ausente. La profesionalización interna se estimaba en apenas un 22%.
Durante años, la rutina, el estrés y las urgencias habían eclipsado la posibilidad de parar, reflexionar y redirigir el rumbo. La frase que mejor resumía la cultura interna era contundente: “20 personas, 20 maneras de hacer la misma cosa”.
El diagnóstico: escuchar para entender
El primer día de intervención comenzó en la oficina de Beasain, con reuniones abiertas y sinceras entre los consultores y la dirección. A través de entrevistas individuales, se trazó un mapa claro del estado de Iruko-Berri: qué funcionaba, qué necesitaba impulso y por qué.
Durante las semanas siguientes, el equipo consultor se sumergió en tres frentes clave:
1.- Estrategia
Se realizó un análisis DAFO exhaustivo y se definieron rutas estratégicas para guiar el futuro de la empresa. Cada hallazgo aportó claridad y enfoque al plan de desarrollo.
2.- Organización
Se detectaron solapamientos, vacíos de responsabilidad y jerarquías mal definidas. Se diseñó un nuevo organigrama, se establecieron mandos medios, se clarificaron funciones mediante fichas de puesto y se definieron líneas de comunicación eficaces.
3.- Operaciones
Se revisaron los procesos de cada línea de negocio y el ERP existente. Se desarrolló un sistema interno personalizado, adaptable a un nuevo ERP. Además, se creó una app móvil para registrar avances desde obra y se aplicaron metodologías Lean Manufacturing y 5S para optimizar logística y almacén.
El cambio en marcha
Con la estructura organizativa redefinida y los procesos claros, comenzó la implementación:
- Firma de perfiles de puesto y capacitación basada en competencias.
- Despliegue del nuevo ERP y cuadro de mando integral.
- Aplicación de Lean/5S que mejoró la seguridad y redujo costes.
Resultados visibles
Al concluir la intervención, Iruko-Berri había dado un salto cualitativo:
- Organización sólida: roles definidos, decisiones ágiles y cultura de rendición de cuentas.
- Eficiencia operativa: procesos claros, menos errores, mayor rentabilidad y control.
- Talento motivado: sistema de primas y formación que impulsa el crecimiento profesional.
Una nueva etapa
Iruko-Berri no solo logró profesionalizarse, sino que lo hizo sin perder su esencia. Hoy, la empresa opera como una máquina bien engrasada, lista para afrontar nuevos desafíos con una visión clara y compartida.



